Quito, septiembre de 2025. – A lo largo de cuatro años, la Fundación EcoCiencia y la Nacionalidad Waorani del Ecuador (NAWE) caminaron juntas en el marco del Proyecto TerrIndígena, con el objetivo de fortalecer la gobernanza territorial y promover alternativas sostenibles de desarrollo para las comunidades. Este proceso se enmarca en el Programa Regional de la Alianza NorAmazónica (ANA), apoyado por la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) y el Fondo Francés para el Ambiente Mundial (FFEM), y ha significado un paso crucial en la defensa de la Amazonía ecuatoriana.
El Territorio Waorani, que se extiende por más de un millón de hectáreas de bosque tropical, es una de las áreas más biodiversas y estratégicas de la región andino-amazónica. Sin embargo, enfrenta crecientes amenazas por actividades extractivas, invasiones ilegales y la expansión de vías de acceso que ponen en riesgo tanto la integridad ecológica como la subsistencia cultural de sus habitantes. Frente a ello, la Nacionalidad Waorani ha encontrado en el monitoreo comunitario y en las economías del bosque, herramientas clave para ejercer soberanía y asegurar la protección de su territorio.

El monitoreo comunitario se ha consolidado como una estrategia central de defensa y gobernanza. Basado en la tradición guerrera de los waorani, que durante siglos recorrieron la selva para vigilarla y defenderla, hoy esta práctica se actualiza mediante el uso de teléfonos inteligentes, plataformas digitales y sistemas satelitales. Treinta técnicos waorani, apoyados por EcoCiencia, registraron más de mil reportes de amenazas territoriales entre 2022 y 2025, combinando saberes ancestrales con tecnología contemporánea.
Gracias a esta labor, las comunidades lograron reducir significativamente las incursiones ilegales en zonas críticas y fortalecer sus capacidades de resolución de conflictos. La instalación de puestos de control en puntos estratégicos, como Gareno-Nushiño en Napo y Nushiño-Tofiampare en Pastaza, permitió mejorar la vigilancia comunitaria y frenar presiones relacionadas con nuevas vías de acceso.

El fortalecimiento de la gobernanza territorial ha sido igualmente relevante. El monitoreo comunitario no solo generó datos clave para la toma de decisiones, sino que también reforzó la estructura organizativa de la NAWE y de sus filiales provinciales. Al integrar la información recogida en terreno con imágenes satelitales y sistemas de análisis, los waorani consolidaron una Estrategia de Monitoreo Comunitario aprobada en 2025, que articula vigilancia, defensa y planificación territorial.
Paralelamente, el proyecto impulsó alternativas económicas sostenibles bajo el concepto de “economías del bosque”. Estas iniciativas buscan generar ingresos estables y dignos para las familias, a la vez que contribuyen a la conservación. Las cadenas de valor del cacao fino de aroma y del bambú fueron fortalecidas, junto con bioemprendimientos liderados por mujeres, como la producción de artesanías en chambira.

La Asociación de Producción Agrícola Waorani de Cacao Amazónico (ASOPROAWAOCA), primera en ser registrada formalmente en el Instituto de Economía Popular y Solidaria, reúne a más de 150 familias productoras, en su mayoría mujeres (79%). Durante el proyecto se consolidaron alianzas estratégicas, se concretó un convenio comercial y se realizaron intercambios internacionales para comprender y aprender de las buenas prácticas en otros territorios de la región amazónica.
En paralelo, el proyecto apoyó el desarrollo de la cadena de valor del bambú, con 30 beneficiarios directos y una alianza estratégica que evitó la deforestación de 120 hectáreas en la comunidad de Gareno.

Por su parte, la Asociación de Mujeres Waorani de la Amazonía Ecuatoriana (AMWAE) diversificó su oferta de artesanías con fibra de chambira y tintes naturales, fortaleciendo la transmisión intergeneracional de saberes. Este esfuerzo redujo la presión sobre los ecosistemas locales y abrió nuevos canales de comercialización con enfoque de comercio justo.
Los resultados alcanzados son el reflejo del compromiso de la propia Nacionalidad Waorani, quienes han sabido integrar el conocimiento ancestral con innovaciones tecnológicas y organizativas. El proceso formativo de alrededor de 45 monitores, líderes y lideresas fortaleció el sentido de pertenencia y la capacidad de autogestión, consolidando una visión de futuro que pone en el centro la defensa de la vida y del territorio.

A lo largo de este acompañamiento, EcoCiencia ha reafirmado su compromiso de trabajar hombro a hombro con los pueblos indígenas de la Amazonía, contribuyendo al fortalecimiento de sus capacidades organizativas y técnicas. Como lo señala el balance del proyecto, “el éxito radica en haber construido confianza mutua y en caminar con los waorani hacia un mismo sueño compartido: perpetuar la vida, la selva y la cultura”.
Han pasado casi 75 años desde que el pueblo waorani fue forzado al contacto. Hoy, en medio de un escenario aún más complejo, los guerreros y guardianes del Yasuní siguen resistiendo con determinación. TerrIndígena deja como legado no solo resultados concretos, sino también una hoja de ruta hacia la gobernanza territorial indígena, que fortalece la defensa de la Amazonía para las generaciones presentes y futuras.

Conoce más de los datos en el cartograma: Terrindígena Ecuador: Cuatro años de acompañamiento a la Nacionalidad Waorani.



