Crecimiento de la actividad minera supera 1.700 hectáreas en la provincia de Napo

La minería aurífera se expande aceleradamente en el centro de la Amazonía ecuatoriana, amenazando cuencas hídricas clave y comunidades locales

Julio de 2025 – — Un nuevo informe de Fundación EcoCiencia a través del programa MAAP, en colaboración con Amazon Conservation, alerta sobre la rápida expansión de la minería aurífera en el sector centro de la Amazonía ecuatoriana, particularmente en la provincia de Napo, una zona estratégica por su biodiversidad y riqueza hídrica. El análisis, que abarca el periodo 2017–2024, revela una presencia creciente de actividades mineras no autorizadas, incluso en zonas cercanas a centros urbanos y dentro de zonas de protección hídrica.

Una afectación de más de 1.700 hectáreas en los últimos años se analiza en cuatro cuencas clave: los ríos Jatunyacu, Anzu, Huambuno y el sistema Puní–Cotona–Arajuno. Solo en el caso del río Jatunyacu, se registraron 502 hectáreas impactadas, muchas de ellas en las inmediaciones de la ciudad de Tena. Se constata además que una parte de esta actividad se realiza fuera del catastro minero, es decir, sin los permisos legales correspondientes, lo cual agrava la situación ambiental y legal.

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Los datos muestran una expansión significativa en otras zonas: 635 hectáreas afectadas en el río Anzu (15 % fuera del catastro), 492 hectáreas en el Huambuno (23 % sin autorización), y 112 hectáreas en el sistema Puní–Cotona–Arajuno, donde el 99 % de la actividad minera identificada no cuenta con permisos legales. Este último caso es especialmente preocupante por el crecimiento explosivo de la minería en un área previamente libre de intervención.

Además de la deforestación, los impactos incluyen la degradación de los bosques ribereños, la apertura de vías ilegales, la contaminación de cuerpos de agua con metales pesados como el mercurio, y la creciente conflictividad social con las comunidades indígenas y locales. La proximidad de las operaciones mineras a fuentes hídricas clave pone en grave riesgo la salud de ecosistemas y poblaciones humanas, debilitando alternativas sostenibles como el ecoturismo y la agricultura comunitaria.

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El informe incluye una serie de recomendaciones concretas de política pública para enfrentar esta problemática. Entre ellas destacan: el fortalecimiento del monitoreo ambiental a través de tecnologías satelitales y trabajo en campo; la aplicación efectiva de sanciones penales y administrativas a quienes promuevan o permitan minería ilegal; la delimitación de zonas de exclusión minera a 100 metros de cuerpos de agua; y la inclusión de zonas de protección hídrica y servidumbres ecológicas en los planes territoriales de gobiernos locales.

También se propone una reforma clave a la legislación ambiental: reducir de 3 km a 1 km el umbral para exigir estudios de impacto ambiental en la construcción de nuevas vías dentro de la Circunscripción Territorial Amazónica, debido a su papel en la apertura de nuevos frentes mineros.

Finalmente, el informe hace un llamado urgente a establecer categorías de protección hídrica vinculantes para ríos con alto valor ecológico y cultural, y desarrollar planes de manejo participativos que garanticen los derechos de las comunidades a decidir sobre su entorno.

La expansión de la minería en la provincia de Napo representa una amenaza directa para uno de los sistemas hídricos más importantes del país. Las cifras, imágenes satelitales y análisis incluidos en el informe reflejan la necesidad de tomar decisiones inmediatas y coordinadas para frenar la pérdida de ecosistemas, asegurar la legalidad del uso del territorio y garantizar el bienestar de las poblaciones que dependen de estos ríos.

Acceda al informe en este enlace: https://www.maapprogram.org/es/mineria-ecuador-napo/